Bienvenidos todos los buscadores del lenguaje del alma.
Bienvenidos los que buscan encontrar una guía en los pedacitos aportados en cada nueva experiencia.



La sabiduría de saber vivir



La sabiduría de saber vivir reside en el saber fluir aun cuando las adversidades estén presentes en tu vida.De nada sirve resistirse, ni luchar en contra de lo que existe, aun cuando no estés de acuerdo, pues solo serviría para que vivas tu propia guerra en contra de enemigos invisibles, visto que nada puedes cambiar, a no ser tu mismo, en medio de un mundo que va desbocado en su propia locura.
Lilith



Es como intentar parar un torrente que arrasa a su paso, como intentar controlar un huracán que solo responde a su propia energía, un solo hombre nunca podrá solventar solo lo que quisiera, solo otra fuerza igual lo podría y esa fuerza reside en la unión de los hombres, siendo conscientes de lo que realmente representa cada acto en sí mismo, siendo conscientes de que necesitamos de todos en común, nunca a través solo de su propio egoísmo.

Pero para lleguemos a esa unión todavía tendremos que vivir durante mucho tiempo bajo el dominio de muchos que solo se reconocen a sí mismos como merecedores de ser reconocidos como únicos y de otros tantos que sólo viven volcados en sus propias "virtudes" mal interpretadas en función de su propia visión distorsionada de quien son y de lo que representan sus ideas puestas en practica.

Estamos ciegos al no poder reconocer la valía de cada uno, que junto con la nuestra seria la formula de realización de un mundo mejor para todos. Es como vivir en una rueda, en un circulo vicioso sin fin, hasta que en algún momento podamos saltar liberándonos de todo cuanto estorbe y podamos finalmente encender la luz que todos llevamos dentro pero que todavía no reconocemos la forma de darle al interruptor.

Todavía hay temor al desconocido


Increíblemente y muy a mí pesar he constatado últimamente que la palabra Dios o cualquier otro nombre con lo que te puedas referir al Creador, es todavía tema de miedos, sospechas, y rechazo. Y que todo lo que este fuera y que no pertenezca a una religión con nombres y apellidos es visto como se dé una secta se tratara, lo curioso es que, lo que es conocido no se ve como sectario, aun cuando implica estar sometido a pensamientos estrictos ultrapasados y dictatoriales, pero como es conocido y no implica cambios en lo ya es conocido, es aceptado aun cuando no nos hayamos parado a reflexionar detenidamente sobre sus leyes y conceptos, y no se considera la libertad de pensamiento.

En un mundo donde la violencia impera, donde la falsedad es el medio para hacerse con todo lo que creemos es nuestro, aun no siendo, donde la mentira, la hipocresía, etc, son las “virtudes” que gobiernan las actitudes de los que nos rodean, resulta imposible aceptar que la gente no tema al dolor provocado inútilmente al próximo y si a la palabra que significa fuente de vida y amor.

Es cierto que también se y reconozco que la ignorancia es base muchas veces de nuestra manera de actuar y pensar y quizás hay que dar un descuento a la gente que siente miedo cuando hablas de cosas desconocidas y que esas mismas cosas pueden provocar en el individuo que desconoce ese temor al no poder controlar lo que sus ojos no pueden ver, ni su corazón sentir.

Lo más triste es que esto imposibilita ese aprendizaje tan urgentemente necesario para poder salir de lo “normal” que al fin y al cabo es lo que conocemos, pero que no sirve y poder llegar más allá, para poder entender lo maravillosamente bello que es el conocimiento de lo que nos puede traer paz de espíritu. El poder vivir de otra forma, es descubrir otros modos de pensamientos renovados, es implicarse en su propio aprendizaje, aun cuando conlleve su propio esfuerzo en concretar que le es útil para poder establecer otro modo de vivir en concordancia a su propia personalidad y criterios, pero claro esto implica esfuerzo, duele y cuesta.

Lo cierto es que el hombre todavía no está preparado a la innovación de lo que representa lo establecido, de lo que aparentemente le representa “seguridad”, y que tampoco está preparado para asumir sus propias decisiones a la hora de poder constatar las verdades que representan su propia existencia, por miedo a perder su propia identidad ya establecida.

No hay puertas abiertas para dejar entrar cualquier cosa que no sea lo que uno ya es y eso conlleva a la no evolución, conlleva estar parado frente al espejo sin dejar de mirar lo que ya conocemos. Mucha gente se queja de que su vida es sufrimiento, pero nada hacen para dejar ese sufrimiento, se agarran a un clavo ardiendo con tal de no sentir ese temor al cambio.

¡Infelizmente es así, qué pena!

Taller de autoconocimiento

Yo soy el creador de lo que soy




¿Realmente sabemos quiénes somos?


Vivimos inmersos en lo cotidiano que la sociedad ha establecido, sin pararnos a reflexionar quiénes somos, ni cómo nos gustaría que fuera nuestra vida, intuimos que podría ser todo diferente, pero pensamos que ese cambio no puede empezar por nosotros, de que no está en nuestra mano el poder buscar otra forma de vivir, aunque no dejemos de vivir dentro de este mundo.


No tenemos la costumbre de mirar hacia nuestro interior para buscar nuestras propias formas de actuar y que a partir de ellas, nuestra vida y nuestro entorno puedan cambiar también.

Sólo nos regimos por lo que hemos aprendido, actuamos desde nuestras memorias, que en su momento nos fueran impuestas en consecuencia de las vivencias de nuestros padres, familiares, profesores etc.

Vivimos como si fuéramos sólo un ser físico, rutinario, pero en realidad nos olvidamos de que también somos espíritu, no actuamos desde nuestra esencia, que en definitiva es el amor y por ello nos olvidamos que lo que no damos tampoco recibimos.

Nuestro comportamiento es sólo un hábito.

¿O simplemente nos dejamos llevar por lo que pensamos que somos?
De la calidad de nuestros pensamientos depende la calidad de nuestra vida, no sólo porque nos sentimos mejor cuando tenemos pensamientos amorosos y positivos, sino que, los pensamientos son los ladrillos que construyen nuestra realidad.
Nuestros pensamientos crean las experiencias que vivimos.

Nuestro subconsciente está compuesto de pensamientos y creencias que a menudo distorsionan la forma de percibir (y por lo tanto crear) nuestra realidad.
Cada pensamiento que tenemos tiene su correspondencia a nivel emocional, físico y químico.

Así que, todo lo que vivo lo he creado yo a través de lo pienso.

¿Somos conscientes de cómo influyen nuestras emociones en lo que vivimos?

Nuestras emociones son el motor de cómo como percibimos, sentimos, hablamos, actuamos etc.
Si no somos conscientes del desequilibrio que hay en las emociones que sentimos, jamás podremos identificar la causa real de los conflictos internos que tenemos y también de los que vivimos en nuestras relaciones.
La inconsciencia de estas causas es el origen del sufrimiento que vive el ser humano.

Lo que causa el sufrimiento:


El ego:

(Egoísmo) da como resultado el desequilibrio de las emociones y te lleva a identificarte con un falso yo, te identifica con cosas exteriores (físico, posición social, religión etc) creando apego y disfunción.
El ego es la fuente de todo el sufrimiento.
Te hace pensar y vivir como el centro de todo y cuando no es así causa sufrimiento.
El dolor o sufrimiento emocional es el resultado de la manipulación del pensamiento y de las emociones por el ego.
Es un cumulo de energías negativas que tiene vida propia, en cualquier situación se activa, generalmente es más propicio en las relaciones más cercanas.
Este dolor se va acumulando a lo largo de la vida si no eres consciente de ello.
Para ir superándolo hay que obsérvalo y transformarlo para que deje de alimentarse.

El miedo:

El miedo es la emoción que impulsa a que sufras por cosas no reales, como pueden ser las creaciones mentales, o por las memorias de lo vivido. El miedo controla la mente, y si no eres consciente, te bloquea al punto de que pienses que realmente corres un riego que la mayoría de veces no es real.
El miedo es la emoción que está detrás de la mayoría de emociones desequilibradas.,
Eje: el egoísmo: miedo a no tener suficiente
La envidia: miedo a no tener lo que el otro tiene
La vanidad: miedo a no ser admirado y considerado
La ira: miedo a no poder controlar como yo quiero
La rabia: miedo a que no se haga lo que yo pienso
El orgullo: miedo a no ser reconocido

El apego:

Me agarro a todo lo que me hace falta y que creo que necesito, para tener seguridad, el apego no solo es la dependencia de otro, el apego siempre es la dependencia de un sentimiento.

El control:

El control es el dominio y la manipulación de todo cuanto vivo, aun cuando no sea un asunto mío. Es la implicación desequilibrada del yo en todo cuanto vivo.
Me hace estar constantemente alerta de los movimientos externos para que yo los pueda modificar a mi antojo y cuando no es así me hace sentir mal.

La no aceptación:

Te hace intolerante hacia lo que piensan y viven los demás, porque las creencias que tienes determinan la realidad que vives.
La incomprensión hacia los demás me hace intolerante, porque va en contra de mis deseos y mi manera de vivir.
Entonces determino que la culpa de lo que sufro es de los demás, de Dios, de la vida etc.
Siempre busco al culpable de lo que me pasa, en mi exterior.

La resignación:

Es la falsa aceptación, es cuando haces algo porque otro te lo dice, pero dentro de ti no has comprendido ni aceptado.
Es un acto de sumisión, de ceder para no causar trastornos y para evitar discusiones o peleas.

No vivir en el ahora:

El pasado: 

El ser humano siempre tiende a centrar su vida en lo que ya no es su presente, porque guarda sus recuerdos siempre como algo negativo, siempre son motivos de dolor, si son buenos porque ya no los vive y si son malos los recuerda como un motivo de dolor y trauma.

El futuro: 

siempre es motivo de preocupación porque piensa que en él está la solución a todo cuanto ahora no tiene, o por otro lado lo teme por ser algo imprevisto y no domina.

Muchos confunden el vivir en el ahora con el tener que desprenderse del desear algo, el deseo siempre será el impulso que te haga avanzar evolutivamente, es el impulso natural de la búsqueda tan necesaria para poder culminar nuestro avance evolutivo como ser.

El deseo siempre, como cualquier otra emoción tendrá que ser equilibrado, razonado, para que no nos haga sentir ansiedad por no conseguir lo deseado, para no crearnos preocupación por no poder alcanzar lo que nos proponemos.

No tener fe:

Realmente el que no se tenga fe es lo mismo que no tener confianza en lo que uno es capaz de realizar. La fe es lo que nos impulsa a tener voluntad por creer que somos una parte divina y que por lo cual debemos tener la convicción de que todo está por algo y para algo. Es lo que nos permite poder aprender y evolucionar. El no tener fe es fuente de sufrimiento, porque en determinadas situaciones te lleva a sentir como un barco a la deriva.

El cambio depende:


De lo predispuesto que este cada uno a que suceda ese cambio.

De lo abierto que se esté para actuar desde el interior, buscando la transformación desde el amor, la voluntad y la fe.
Nada es fácil, solo hay que tener constancia y actuar siempre desde dentro hacia fuera. Para ello hay que:

Tomar consciencia: 

La toma de consciencia es llegar a comprender que algo en mi vida me causa conflicto y que hay que buscar el porqué de esos conflictos.

Auto observación: 

al ser consciente de yo soy quien tengo que transformar cosas para que no viva en sufrimiento, me observo como si de otra persona se tratara, pero no juzgandome, solo tomo consciencia de cómo actúo, para llegar a comprender que cosas tengo que transformar y como las puedo transformar.

Identificación: 

Al identificar la percepción de la realidad aprendes a identificar los cambios en tu interior, puedes percibir qué tipo de energía estás emitiendo y cómo puede influir y afectar a otros lo que emites y poder identificar la energía que imiten los demás.

Transformación: 

Es el trabajo constante desde el amor, la comprensión y la aceptación, para llegar a comprender e integrar lo aprendido.

Cuando iniciamos el proceso de la transformación interior es debido a que se asume totalmente la responsabilidad de “mi bagaje” y por lo tanto tomo las riendas e inicio el proceso de trabajo de cambio de las partes que me generan conflicto interno.

 En este proceso deberíamos trabajar la empatía como medio para poder comprender más de cerca los sentimientos que implican las acciones ajenas como si fueran nuestras.

Lilith




Peregrino de la vida


En el misterioso latir de la vida, hay un peregrino dispuesto a andar, por el sendero que lleva a la cumbre, donde dicen el misterio encontrar.

Por el camino mil vivencias le enseñan, el valor de saber transformar, el dolor que lleva en su pecho y las espinas poder arrancar.

A la sombra de un árbol se arrima, en medio de una gran olivar, en sus sueños vislumbra la forma, de la cumbre poder alcanzar.

En el alma lleva recuerdos, que algún día deberá despojar, emociones a fuego grabadas, que su mente tendrá que limpiar.

Peregrino prosigue el camino confiado de poder desvelar, el misterio que equilibra la vida, y así comprender su destino.

Y la paz que el tanto añoraba y que en tantos sitios buscaba, comprendió peregrino el misterio, que en sí mismo la llave guardaba.

En su corazón una luz alumbro, sentimientos que él nunca sentía y así el misterio alcanzo, con el amor como único guía.

Lilith

Balada al amigo


No puedo darte soluciones a todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para todas tus dudas y temores pero puedo escucharte y compartir contigo.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro, pero cuando necesites estaré junto a ti

No puedo evitar que tropieces, solo puedo ofrecerte mi mano para que te agarres y no te caigas.

Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos, pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomes en tu vida, me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte sin que me lo pidas.

No puedo trazarte límites, dentro de los que tengas que actuar, pero sí te ofrezco ese espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tu sufrimiento cuando alguna pena te rompa el corazón, pero puedo llora contigo y recogeré los pedazos para juntarlos de nuevo.

No puedo decirte quien eres, ni quien deberías de ser, solamente puedo amarte como eres y ser tu amigo.

José Luis Borges

Buscando a Dios


Buscando a Dios

Normalmente nos acordamos de Él para pedir que nos ayude en nuestras voluntades, como ultima salvación, cuando a toda costa queremos ver satisfechos nuestros deseos más urgentes, esperamos siempre que del “cielo” venga en forma de “milagro” y nos resuelva lo que pensamos necesitar.

Pero lo que realmente nos olvidamos es que la resolución de todas nuestras necesidades y carencias, problemas y angustias sólo está en nuestras manos, todavía no comprendemos que somos una parte de Dios, y que Él está en cada cosa que hagamos.

Siempre vemos a Dios como alguien o algo que esta fuera de nosotros, lo vemoscon poderes que no podemos alcanzar para poder resolver todos nuestros problemas, quizás porque buscamos al Dios que nos enseñan las religiones, un Dios inalcanzable, con poderes sobrenaturales, porque así nos es más fácil liberándonos de que tengamos que esforzarnos para alcanzar lo que necesitamos transformar en nuestras vidas.

Pero lo que hay que saber y tener consciencia es que eres tu quien tiene que “trabajar” para que encuentres dentro de ti la solución que pides a Dios, Él lo realizara a través de ti, solo tienes que buscarlo en tu espíritu, en tu corazón, en tu alma y sabrás como te podrás ayudar. Dios es energía creadora y tu una de sus creaciones, eres esencia divina, siéntela y comprenderás su significado, el amor.

Ayudándote tú, encontraras eses “poderes” en ti y sabrás entonces donde reside tu conexión con Dios, haciendo tu lo que creas que haría Él, hacia ti y todo cuanto te rodea.

Dios está en ti, no lo busques en otra parte.

Lilith

No confundir la aceptación con la sumisión.


La aceptación nace del entendimiento de tener que trabajar aspectos que necesitamos para el fortalecimiento del yo. Este mismo fortalecimiento nos irá dando las herramientas necesarias para poder y saber enfrentarse a cualquier situación que se nos presente a lo largo de la vida.

La aceptación consiste en el reconocimiento a partir del amor de que todo lo que llega a nuestra vida, es y esta, para desarrollar el aprendizaje del equilibrio de las emociones que todavía necesitamos, e ir formando una personalidad a partir de la firmeza de nuestras convicciones como individuo.

La sumisión sin embargo nace del empobrecimiento del desarrollo del individuo como ser, deriva de una baja autoestima, de la poca valoración que tiene de sí mismo en relación al mundo que le rodea. Por ello se submete para poder sentirse aceptado, por miedo a sentirse solo, por no valer lo suficiente en relación a.., o por sentir no ser lo suficientemente buena persona a la vista de los demás.

La sumisión es la anulación de tu propia voluntad a favor de la del otro, y esto conlleva tarde o temprano luchas interiores entre lo correcto y lo no correcto. La sumisión es algo así como la fustigación o la autoflagelación que utilizaban en la edad media como método de remisión de los pecados, era vista como la dadiva que Dios necesitaba para ser recompensado de nuestras malas actitudes.

En esta nueva consciencia, sabemos que Dios no necesita de azotarnos, si no, que somos nosotros mismos que lo hacemos por desconocimiento de la razón por la cual tenemos que transformar cosas en nuestro interior, que lo que hagamos es solo por nosotros mismos, para poder sentirnos bien en cualquier situación que vivamos y desarrollarnos como ser.

La diferenciación de estés dos sentimientos es la clave del buen desarrollo de la evolución, en el sentido de que de ello depende el poder enfocar bien la transformación de nuestras emociones, y comportamientos.

Pongo un ejemplo práctico:

Como sabemos es a través de la relaciones, que se presentan las situaciones pertinentes para ese trabajo que conlleva la aceptación.

Cuando se presenta una situación donde una persona nos hace sentir dolor, rechazo, disgusto, etc. Es el indicio de que algo dentro de nosotros necesita equilibrio, para que ese dolor desaparezca. Esta situación muy a pesar nuestro no es agradable, pero es el material necesario para “curar” ese dolor. Es entonces que desde la valentía de nuestro empeño de curarnos, aceptamos esa situación, por ser conscientes de que solo pasando por ella transformaremos ese “algo” que nos duele.

Aquí viene la explicación de que no es que tengamos que aceptar que lo que hace la otra persona es lo correcto, que a lo mejor no lo es, si no, que utilizaremos esa situación para comprender al otro desde el amor, porque su acción también proviene del dolor de sus experiencias y nosotros le proporcionamos con nuestras acciones el medio para que el también pueda experimentar esa parte suya desequilibrada.

Normalmente solo nos utiliza para descargarse de ese dolor que siente y desconoce el porque. Así pues aceptamos la existencia del dolor ajeno tal y como es, y también desde el respeto de que cada uno puede ser como quiera o pueda, aunque a nosotros nos parezca incorrecto su comportamiento, quizás también a él no le es fácil cambiar ese modo de ser.

No es que aceptemos su incorrecta forma de hacer, porque si somos consecuentes con la verdadera forma de actuar no podremos estar nunca de acuerdo que alguien haga sufrir a nadie, aquí se da el verdadero discernimiento de la razón de lo correcto, de la verdadera sabiduría de cómo debemos funcionar hacia los demás.

Es aquí que como la mayoría de personas que no son conscientes de lo que representan las situaciones que vivimos, se repiten sin fin, hasta que en algún momento de nuestra existencia puedan ver qué hacer con ellas y poder solventarlas.

Cuando esa misma situación ya no nos haga sentir dolor aun cuando se nos presente, entonces es cuando desde esa tranquilidad interior que se establece, porque ya no vivimos esa situación desde dentro, si no desde fuera, como si de un espectador se tratara, podremos decir al otro que no queremos seguir viviendo lo que nos ofrece, por no estar en sintonía con lo que emana. Entonces hemos liberado ese sentir que antes tanto nos atormentaba.

Lilith




Demencia colectiva




Desde el principio de los tiempos el hombre ha luchado por sobrevivir en un acto innato de hacer prevalecer su especie.
Ha ido transitando por varias metamorfosis físicas y mentales, para ir mejorando su adaptación y condición existencial desde que ha iniciado la consciencia de sí mismo como vida.
Su capacidad de desarrollo e inteligencia queda plasmada al descubrir la rueda y el fuego como medio de ayuda y protección.
Más tarde descubriría las emociones y empezó a enterrar a sus seres queridos. Esas mismas emociones le han descubierto su individualidad y la consciencia del conocimiento de su propio yo.
Es entonces cuando empieza la lucha por defenderse a sí mismo de las acciones de sus semejantes, como acto de defensa de sus propios intereses.
Conforme va avanzando en su evolución, esa misma inteligencia de la que está capacitado, le lleva a una utilización de la misma en su provecho y beneficio, aun cuando crea algo que favorezca a su semejante, lo que siente y busca es un reconocimiento personal, como forma de mostrar su capacidad como individuo. Ha descubierto el ego.
Desde entonces hemos ido caminando a ciegas impulsados por el ego, sin hacernos consientes de cómo funcionamos y por ello nos comportamos volcados en el egoísmo y el resultado de ello está a la vista y plasmado en el mundo en que vivimos.
Nada se basa en el sentir interno verdadero, todo está basado en el interés proprio, en el engaño si es necesario para conseguir lo que se desea por encima de lo que sea. Vivimos en un mundo creado bajo la conveniencia de intereses de aquellos que dicen que lo gobiernan para otros y para mejorar la calidad de vida común, pero tenemos medio mundo muriéndose de hambre y nos preocupamos por las cosas más insignificantes y triviales que se puede imaginar.
Somos seres vacios de espíritu y eso nos lleva a vivir de modo muy poco lógico, evolutivamente hablando, vivimos en un circulo sin fin en el cual fabricamos todo tipo de situaciones para rellenar el vacío que no sabemos llenar, porque no saber lo que somos y a muchos ni les interesa.
Vivimos al exterior de lo que somos en realidad, y por ello no encontramos la verdadera razón de nuestra existencia y por ello vagamos sin rumbo, sin razón, sin meta donde cualquier cosa vale, sin miramientos a lo que pueda provocar incluso a nosotros mismos.
Fabricamos mitos, ídolos y héroes como ejemplos a seguir, cuando ni sabemos ni siquiera quien son en realidad, adoramos imágenes y santificamos a hombres, sin tener en cuenta que nadie es mejor que nadie y que todos somos humanos con defectos y virtudes.
Reverenciamos a religiones que imponen ideas, manipulan consciencias a través de falsas moralidades y miedos al pecado, religiones que dictan leyes y normas a seguir en nombre de Dios, que en realidad nada tienen que ver con EL, crean mártires en nombre del amor y de la justicia, el cual ya revelan que no saben el significado de tales palabras.
Se hacen guerras en nombre de la paz, mantenemos ejércitos para defender pero que también atacan, gastamos miles de millones en causas que no tiene nada que ver con el avance de la humanidad, si no en su deterioro y dejamos que mueran personas por falta de medios que le den el derecho a la vida igual que cualquiera de los que vivimos en el llamado primer mundo.
Creamos pobreza para poder tener riqueza y hablamos de igualdad, de justicia, de humanidad, de perdón, de caridad, de bondad, ¿qué sabremos sobre el significado de todas esas palabras y que conceptos tienen?
Hombres que matan por ideas e ideales, que piensan que quitarle la vida a otro es la manera más rápida y fácil que el poder de las palabras, para obtener lo que creen, equivocadamente, justo.
Somos fanáticos de la moda, del consumismo, porque calificamos a las personas por la apariencia y el status etc., las discriminamos por sus razas, color de piel, sexo e ideologías.
Creemos en maestrillos de experiencias nunca antes vividas y no vemos la verdad aun cuando esta delante de nuestros ojos.
Necesitamos políticos para determinar reglas y leyes en las que ni siquiera creemos, ni queremos, porque somos incapaces de vivir sin ser controlados, manipulados como ciegos de espíritu que somos, tenemos que tener a alguien que nos diga qué hacer, que nos juzgue, que nos diga por donde seguir y como actuar, aun cuando algo dentro de nosotros nos dice que no es la manera correcta, delegamos ese poder a otros a los cuales no les importamos lo mas mínimo.
Promocionamos y admitimos programas de televisión que entran a nuestra casa, basados en la vida ajena, en críticas y cotilleos, en vejaciones y descalificaciones etc, hablando de moralidades, que sabemos que tampoco tienen y esto lo utilizamos para rellenar lo que nos falta en la vida, para matar el aburrimiento en cual vivimos por desconocer el verdadero sentido de la vida.
Reproducimos y promulgamos la violencia constantemente en cine, videojuegos, juguetes y en todo tipo de manifestaciones como forma de no olvidarla y transmitirla a las nuevas generaciones, como si fuera parte necesaria de nuestra propia existencia como humanos.
No sabemos en absoluto el significado del respecto, empezando por no respetar a nuestros semejantes, maltratamos a nuestros animales, o cualquier otra forma de vida, sólo hay que ver como contaminamos nuestro planeta aun sabiendo que es fundamental para nuestra sobrevivencia.
Y todo eso lo vemos normal, ya ni siquiera cuestionamos si hay que ser diferente a lo que sabemos no funciona, y seguimos dando vueltas a lo mismo, cada día, sin hacer nada para cambiar, solo con cambiar cada uno en su manera de proceder.
Algunos dicen como una frase hecha que el mundo en cual vivimos es triste y lo que es triste no es el mundo, somos nosotros, es la manera en la que vivimos y como actuamos. Quiero creer que ésta es solo una etapa ignorante por la cual pasamos para después ir viendo lo que todavía no se puede ver.
¿Llegara algún día esa consciencia que nos haga cambiar y liberarnos de la demencia en la cual estamos sumergidos?
Lilith

Tratado de emancipación



Es necesario una gran fuerza interior para lidiar con las diversas situaciones que se viven, donde se ven implicadas emociones que desestabilizan el equilibrio interior.
Vivencias que ponen a prueba la capacidad personal para poder ver con claridad todas y cada una, de las emociones sentidas y saber controlar de manera efectiva lo que nos provocan.
En las diversas relaciones que mantenemos con los demás, es donde podemos experimentar y practicar el poder equilibrar esa parte del ego débil que nos impide vivir de una forma sana.
En esas vivencias no solo se ponen de manifiesto nuestras debilidades, sino que también están en juego las debilidades de los demás, en muchas ocasiones son precisamente las debilidades ajenas las que nos hacen saltar las nuestras. Esto normalmente se da en las relaciones cercanas.
Pongo un ejemplo.
“Un padre siente remordimientos por haber dicho a su hijo algo que aun siendo verdad, causa en el hijo una reacción de rechazo, porque esa misma verdad toca una debilidad del hijo.
La verdad aun dicha con amor, causa en el padre y en el hijo una reacción del ego débil por la implicación de la relación en sí misma, o sea, el hijo espera del padre que siempre le apoye y de la razón aun cuando esta razón incluso vaya en contra de la lógica del padre. Si el padre actúa en función de lo que es su lógica y no en función de lo que el hijo espera, provoca dolor en el hijo con la consecuencia de que al ver el dolor en el hijo el padre no es capaz de equilibrar sus emociones y ese desequilibrio deriva en un sentimiento de remordimiento o culpa”.
Aquí se ve claramente que la debilidad del hijo al no aceptar sus propias debilidades causa el efecto “rebote” provocando la aparición del ego desequilibrado del padre.
Cuando no somos conscientes de lo que nos pasa en esas situaciones, solo podemos quedarnos atrapados en lo que en ese momento sentimos y la mayoría de veces, nos llevan a pensar y sentir que si no actuamos como esperan los demás de nosotros, es que no sabemos ser todo lo bueno que deberíamos, causando en el individuo sentimientos contradictorios, donde se enfrentan lo que uno es y lo que el otro espera que seamos.
Esto lleva muchas veces a que la persona se sienta confusa de sus propias capacidades de acción, o sea, que le lleva a poner en duda si realmente actúa como debería.
Lo que debemos saber es que cuando uno está dentro de esa experiencia, es el momento apropiado para poder equilibrar esas debilidades. En ese preciso instante hay que tener la fortaleza suficiente para poder deshacerse de esa corriente energética que se establece en esa comunicación defectuosa a causa de emociones defectuosas.
La mayoría de veces, estamos tan inmersos en el comportamiento ajeno que no somos conscientes del efecto que causa en nosotros sus actitudes, emociones e incluso pensamientos. En esos momentos estamos tan inconscientes que no podemos ver que sus acciones, sean ellas cuales sean, son fruto de su estado emocional equilibrado o desequilibrado, al estar inconscientes y no estar en estado de presencia, nos dejamos arrastrar y actuamos bajo el “contagio” energético que emana el otro.
El saber y tener presente que cada vez que nos vemos envueltos en una situación emocional desequilibrada, que lo que provoca esas reacciones bruscas y /o de tensión del otro es simple y llanamente su debilidad la que le hace actuar así. Esa comprensión, nos puede dar la tranquilidad para poder controlar nuestra propia reacción a lo que normalmente vemos, sentimos y calificamos, sólo como un ataque a nuestra persona, porque en realidad sólo es una proyección del miedo que siente.
Al comprender esto, también estamos trabajando en el control de nuestro ego distorsionado, porque muchas, para no decir todas, de nuestras reacciones egoicas se dan en función de nuestros miedos, conscientes o inconscientes, a las reacciones de los demás hacia nosotros.
Una vez que perdamos el miedo al que el otro diga, opine o haga, crecerá una mayor estabilidad y confianza en nosotros mismos, porque dejamos de ver sus reacciones como amenazas a lo que queremos sea nuestra vida. Cuando consigues dominar ese miedo, sabrás que tú no dependes de la aprobación de nadie para ser lo que eres.
Entonces retomaras el control de ti mismo y eso te dará la autoestima que se precisa para este cambio. Cuando consigas ese estado, incluso el intento intencionado ajeno para hacerte daño o provocarte inestabilidad en la confianza de tus cualidades, valores y valías se verá mermado en su intento, simplemente porque tu ya eres dueño consciente de quien eres y ni nada ni nadie conseguirá desestabilizar esa confianza establecida desde la autenticidad de tu ser.
Si somos observadores tranquilos de muchas de las acciones ajenas e incluso de sus palabras, sabremos detectar muchas maniobras que en ocasiones se hacen desde la inconsciencia para desestabilizar a los demás, en el intento de sentirse unido a alguien en el sentimiento de debilidad, esa acción, si no estamos atentos, nos lleva a pensar que ese pensamiento también es nuestro, acarreándonos un sentir que en realidad no es nuestro.
Frases como “no somos capaces” “todavía no hemos logrado” llevan imprimido el verbo que generaliza un sentimiento personal que queremos que el otro haga también suyo. En esa unión el débil encuentra apoyo a sus propios miedos y conflictos, porque generalizando no se encuentra sólo ante lo que sabe todavía no ha logrado. Si no pensemos, ¿que nos lleva a generalizar cuando sabemos que la evolución es individual?
El que no teme a sus debilidades no necesita generalizar, porque sabe que si trabaja en lo que todavía le causa conflicto lograra transformar lo que necesita en su comportamiento de acuerdo a lo que conscientemente pretende cambiar en su persona.
El primer paso para lograr sanar nuestras debilidades es asumir que las tenemos y cuando lo asumes de verdad no tienes miedo de que estas sean visibles a los ojos ajenos tal y como son, porque tienes confianza de que lo conseguirás, cueste lo que cueste, porque así lo quieres tu.
Reconocer y comprender el comportamiento ajeno, no lleva implícito el tener que juzgarlos ni la necesidad de tener que cambiarlos , sólo debe servirnos para la obtención de conocimiento del comportamiento humano y así poder mejorar el nuestro propio y conseguir tranquilidad ante las situaciones que nos pueden causar conflicto.
El que podamos hacer esto, es todo un logro personal en el equilibrio emocional. Este logro se traducirá poco a poco en un mejor poder personal (autoestima) equilibrado, dando como resultado el lograr ir hacia la personalidad y la realización.
La tranquilidad interior que respalda todas tus acciones, pensamientos y palabras, es la prueba de que has encontrado el camino correcto para lograrlo.
Yang

Allí es adonde voy


ALLÍ ES DONDE VOY

Allí donde nace la luz
Donde la consciencia es
Hecho y presencia
Razón, justicia y amor.

Donde el silencio abarca todo
Y todo significa nada
La voz de Sabiduría es
La pura esencia de vida.

Verdad sin tiempo, ni espacio
Donde fluye la fuerza divina
Transcendiendo lo simple y complejo
En perfecta y noble armonía.

Allí donde la fuente es vida
Y el amor es plenitud inmaterial
Donde las suplicas no tienen lugar
Porque es misericordia sublime.

Eterno padre universal
Perpetua es tu luz y tu esencia
Incesante es mi anhelo
De que imprimas verdad a mi ser.

Allí donde comienza y termina tu nombre
Todo fluye incesante y perenne
Indicio de que eres mi rey
Mi integro y amoroso creador.

Allí es donde voy sin pausa al caminar
Buscando grata tu omnisciencia
Que da paz y fuerza a mi corazón
Allí estas tu…. Esperando por mí.

By Yang